domingo, 10 de junio de 2007

¿Gallardo a Colón?


El rumor ilusionó a toda Santa Fé: Leonardo Astrada, técnico de Colón de Santa Fé, habría hablado con su amigo y ex compañero Marcelo Gallardo para sumarlo al conjunto Sabalero para el próximo semestro. Colón ya se salvó del descenso y de la promoción gracias a Astrada (ganó 4 partidos sobre 5 con él en el banco) y el Negro piensa a lo grande para armar el equipo para lo que viene. También se mencionó a Cristian Nasuti y a Ariel Garce, ambos ex dirigidos de Astrada.
En el caso puntual de Gallardo, actualmente es suplente en el PSG y su familia sería la que esta insistiendo para volver al país. La posibilidad de volver a River en este momento aparece como muy complicada, ya que el técnico que lo echó aún continua en su cargo (en Diciembre renuncia), más alla de que reconocio haberse equivocado en sacarlo del club (aunque no publicamente).

jueves, 26 de abril de 2007

Gallardo tenía razón: Belluschi fracasó

Apenas se fue de River, Gallardo dijo que Belluschi no podía ser ni el capitan ni el lider de River, algo que hoy es más que obvio. Ahora que Belluschi esta jugando tan mal, ¿también es porque lo tapa Gallardo? Por que por ese motivo Passarella hizo irse de River al Muñeco...
Esta es la nota en la que anticipó el fracaso de Belluschi como lider de River.

Y esto es lo que dijo en declaracaiones a Radio del Plata:

Yo lo dije apenas me fui: no era bueno darle toda la responsabilidad a Belluschi, desde ningún punto de vista. Y eso se vio en este tiempo". Marcelo Gallardo no habla por despecho sino por conocimiento de causa. El fue el anterior capitán de River, el jugador en el cual giraba todo el equipo, la figurita difícil. Y lamentablemente para River, sus premoniciones se cumplieron: a Belluschi lo sobrepasó la situación, al punto de que hoy ya empieza a discutirse si se sobrevaluó al volante o si Passarella magnificó sus cualidades. "Fernando es un chico que llegó hace poco, que tenía y tiene mucho para darle al club pero lo sostengo: no era bueno darle tanta carga tan rápido", subrayó el Muñeco en radio Del Plata un rato después de reconocer que lo había sorprendido la eliminación de River en la primera rueda de la Copa. "Es duro levantarse luego de eso", fue otra de las predicciones de Gallardo, hoy suplente en un PSG que pelea por no descender en Francia. Y antes de aceptar que le gustaría volver como entrenador, Gallardo volvió sobre un tema que le cuesta superar: su salida. "A Daniel le convenía que me fuera desde lo táctico y a mí desde lo futbolístico".

Fuente: Diario Olé.

sábado, 14 de abril de 2007

Archivo # 1: Entrevista a Gallardo en el Apertura 2005


En Octubre de 2005, cuando River jugaba ese Apertura en el que renunció Leo Astrada, agarró Mostaza y estaban los rústicos Talamonti, Loeschbor, Alvarez, el ahora resucitado Galván y River parecía que se prendía fuego, el Muñeco sacó pecho y dio esta entrevista al diario Olé. Acá algunas respuestas y la columna de Leo Farinella, el Defrentista de River en Olé.
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En 1986, cuando Alonso levantó la primera Libertadores de River, Marcelo Gallardo tenía apenas 10 años, edad de alcanzapelotas. En el 96, cuando le tocó el turno a Francescoli, el Muñeco era un pichón de 20 que se curtía en un plantel de estrellas, a veces adentro de la cancha y otras tantas en el banco. Hoy, a los 30, la mascota del equipo es Nahuel, su hijo. Y él es el capitán y buque insignia de un River que en el 2005 trastabilló más de lo que gozó; y que se quiere reforzar con figuras a final de temporada para que se cumpla la profecía de los años terminados en seis...

—¿Pero tu prioridad es Europa o jugar la Copa?
—Tuve la posibilidad de irme en junio y no lo hice. Mi deseo es quedarme, ser partícipe de una propuesta futbolística importante.
—¿Adiós Europa?
—No cierro ninguna puerta, porque uno a veces es esclavo de sus propias palabras. El deseo de quedarme existe, pero no puedo asegurarlo porque no sé qué puede pasar el día de mañana.
—¿De qué depende?
—Del entusiasmo de todos de poder generar algo importante para el año próximo. Si se piensa de esa manera, no tengan dudas de que seguiré aportando lo mío.
—¿Porque todavía te imaginás levantando la Copa?
—Quiero quedarme, y ganarla, ganarla...
En las últimas dos estuvimos muy cerca, nos quedamos en la puerta. La primera, contra Boca, se definió por penales. En la segunda, el San Pablo nos ganó bien en el Monumental.
—¿Hoy River es rústico?
—Mirá, cuando éramos los Galácticos, así terminamos, no como todos esperaban. Siempre se ponen esos nombres. Al Real Madrid le dicen Galácticos y en los últimos dos años no han podido ganar nada. River no es un equipo rústico, lo califico como un River de bajo perfil. Que pone el pecho y el hombro a la situación. Hay equipo para estar mejor.
—¿Y es Gallardodependiente?
—No. Es más: contra Newell''s jugué realmente mal y el equipo tuvo uno de sus mejores partidos. Eso es lo que esperamos todos: ni mis compañeros quieren que el equipo juegue bien cuando yo lo hago, ni quiero que todos estén esperando que yo... Lo ideal es que el conjunto rinda con una importancia mayor dentro de lo que pudo haber sido mi juego. Si yo juego mal, que el equipo igual responda.
—¿Y existió tu decisión de que Ameli no...
—(Firme) No puedo salir a desmentir todas las pelotudeces que se dicen. Me hicieron cargo de una decisión que yo no tomé.
—Pero sos un histórico.
—Quizás un referente...
—¿Cuál es la diferencia?
—No me pongo a pensar lo que puede significar la palabra histórico. Puede ser que lo sea porque nací en el club, por los años que llevo acá, porque hay muchos chicos que están muchos años en el club y no terminan de tener una carrera importante dentro de River, y terminan siendo históricos pero no conocidos, o anónimos. Pero creo que uno termina siendo histórico no por haber estado desde fútbol infantil sino por permanecer dentro del espíritu riverplatense a lo largo de toda tu vida. Va más allá del fútbol. Es lo que cosechaste en todo el tiempo que estuviste en el club...
—¿Te sentís ídolo de River?
—No me siento ídolo. El ídolo ocupa muchas cosas, es una palabra muy grande. El ídolo tiene que alimentar ese término que tanto significa para el hincha.
—¿Qué te falta para serlo?
—De alguna manera la gente te hace sentir ese cariño y yo siempre trato de alimentar ese afecto.
—Labruna, Alonso, Francescoli... ¿por qué no Gallardo?
—A comparación de nombres que son muy significativos dentro de la historia del club, yo me considero una personita. Claro que me llena de orgullo que haya gente a la que uno hace feliz a través de algún pase o una jugada.
—¿Tras la eliminación con el San Pablo le pediste a Astrada que siguiera como técnico?
—No es que salí a darle un apoyo más allá de... Eso fue doloroso para todos por haber perdido la chance de jugar la final de la Copa. Y en un momento doloroso, a uno a veces le pueden pasar cosas por la cabeza. Las personas se acercan cuando las cosas funcionan bien, pero como capitán y como amigo, le dije que si estaba convencido de seguir, que siguiera, que no dudara. Todos íbamos a tirar del carro. Pero no fue que tuve que ir a respaldarlo. Lo que pasó fue muy duro. Al que no le dolió simplemente fue porque no le pasaba nada por las venas.
—¿Y qué opinás de Mostaza? ¿Es un entrenador defensivo?
—Mirá, Mostaza agarró un equipo que ya estaba en competencia, con el que no había trabajado en la pretemporada y trató de acomodarse al grupo de jugadores que había. Tiene la intención de que a River le vaya bien y que juegue mucho mejor. Lamentablemente algunos resultados no lo ayudaron ni a él ni a nosotros.
—¿Vas a ser DT en el futuro? ¿Planificaste tu carrera?
—No planifico el futuro, pero sí me voy preparando. Vivo el día a día de la mejor manera posible y quiero disfrutar del fútbol al máximo. Sé que en algún momento esto se termina y tendré que empezar una etapa nueva de la vida, ligado o no al fútbol.
—¿Cómo te preparás?
—Desde hace un tiempo abrí la cabeza para otras cosas, posibilidades para el día de mañana, proyectos en la mente que te generan entusiasmo. Vas guardando cosas que te pueden servir. No quiero vivir sólo de algo que se va a terminar y que luego no sabés qué hacer. No quiero que me agarre el día después y me pregunte "¿y ahora qué hago?", porque tengo la experiencia de otros compañeros que han sufrido muchísimo... Algo voy a sufrir, pero mirá que faltan años, eh.
—Y luego, ¿entrenador?
—Me gustaría ser entrenador, y si el día de mañana se presentara la oportunidad, quiero tener un título guardado. No es que empiezo el curso para retirarme el año que viene. No. Pero ser DT es una de las cosas que me pueden motivar para seguir ligado al fútbol.
—¿Qué filosofía futbolística tendrían tus equipos?
—No me ataría a ningún sistema, pero para ser exitoso tenés que ganar. Mi ideal de equipo sería con dinámica y buen pie.
—¿Antes te ves en el Mundial?
—No me ilusiono demasiado cuando juego dos partidos bien y todos empiezan a hablar sobre una posible chance. A ver... No pierdo las esperanzas, pero los plazos cada vez se acortan más.
—¿Pero no soñás con estar entre los 23 de la lista?
—Todavía tengo un pequeño sueño: jugar mi Mundial. Nunca me cierro las puertas la Selección y dentro de las posibilidades que tenga, voy a pelear desde mi lugar. Hoy mi lugar es River. Yo ya fui a dos mundiales, pero este sería "el" Mundial. Estar bien y jugarlo. Lo digo con total sinceridad, a lo largo de mi carrera nunca me sentí mejor que ahora, estoy en plenitud física y mental, me siento realmente muy bien.
—¿Pesa la 10 de River?
—La 10 de River tiene peso propio, pero no me generó ningún tipo de presión extra, siempre me lo tomé con naturalidad. Es la gente la que reconoce si sos capaz o no de llevar esa camiseta..
—¿Quién fue tu 10?
-¿Quién va a ser? (Se ríe) Maradona... Nos conmovió a todos, fue un grande de verdad.
—¿Y uno más terrenal?
—Siempre me gustó Bochini, quien me despertaba admiración desde chico. En un fútbol donde todo se hace difícil, Bochini era la simpleza, el don para hacer las cosas fáciles. Yo admiraba eso. No pude verlo a Alonso, porque cuando dejó el fútbol, yo tenía 10 años. Me hubiese gustado disfrutar del Beto, por todo lo que le dio a los hinchas de River. Aunque sé lo que hacía por los videos de sus goles, sus títulos, la Copa...
—¿Ahora vas por tu Copa?
—Ojalá. Repito: quiero ganarla.

jueves, 22 de febrero de 2007

PSG pasó a octavos de la UEFA

Con Gallardo con la camiseta # 2 (en el torneo frances usa la 10) el PSG le acaba de ganar 2-0 al Aek Athens (mismo resultado que en la ida) y se clasifico a los octavos de final de la copa UEFA. En esa instancia jugará contra el Benfica. El partido de ida será el 8 de Marzo.

domingo, 18 de febrero de 2007

Otro gol de Gallardo en el PSG (y el video del gol)



Ayer, por Le Championnat, Marcelo Gallardo convirtió su segundo gol en Francia.
El PSG goleó al Nancy 3 a 0, y el Muñeco metió el tercero a los 88 minutos del segundo tiempo.


viernes, 16 de febrero de 2007

Gallardo en Olé: "Passarella no se opuso para nada a que me fuera"


"Passarellera no se opuso para nada a que me fuera"

El Muñeco cuenta desde Francia por qué se fue de River y que hace mucho que no habla con el DT. Ah, hoy no es 10 sino que juega en un 4-4-2, como el del Kaiser...
Mide cada respuesta, pero no por especulador sino para contestar con precisión, la misma que lo caracterizó siempre adentro de la cancha. Genera cortos silencios, muchos. Algunas risas, unas menos nerviosas que otras, cuando se tocan determinados temas. A veces mira fijo, analiza. No se guarda nada. O sí, tal vez algunas palabras más duras, las mismas que habrá dicho en la intimidad, en confianza. Marcelo Gallardo hoy deambula por las calles de París, se lo ve y se lo escucha contento con este revival, con esta vuelta a la Ciudad Luz y al Paris St. Germain. Ahí, curiosamente no está jugando como 10 sino por la izquierda. ¿Lo hubiera puesto Passarella ahí, con la idea de cambiar de esquema? "Yo trato de crear juego a partir de ese sector, ya había jugado en esa posición", explica el símbolo de River.

-¿Esperabas estar acá cuatro meses atrás?
-No porque sea yo siempre trato de vivir los momentos a través de cómo se van presentando. Esto se dio al final del torneo y me parecía una buena posibilidad. Antes había tenido otras que no me convencían para irme. Ahora pensé que no podía decirle que no a tener la chance de una experiencia europea en un club prestigioso. Antes siempre me decidía por el aspecto humano, la familia y todo lo demás. Pero ahora lo hablamos muy bien con mi señora y tenía ganas de venirme.
-Pero no me vas a decir que no influyó tu situación en River.
-Los momentos muchas veces tienen que ver y otras no tanto. Normalmente pasa que cuando estás en un buen momento, las oportunidades te llegan. Mi momento en River no me parecía malo, si no, no llegaba esta oferta.
-¿Pero aunque no jugaste varios partidos?
-Yo nunca me sentí suplente en River.
-Con el 4-4-2 quedaste afuera de un súper.
-Bueno, pero... siempre me sentí titular, un jugador importante en el plantel. Si me quedaba, me iba a sentir de la misma manera por más que por ahí el sistema hubiese cambiado.
-Y te hubieras adaptado como ahora...
-Yo pienso que sí. Por ahí el técnico de turno no sé si hubiese pensado lo mismo, en este caso Passarella no sé si hubiese pensado lo mismo, si me podía adaptar a esa posición.
-¿Te dijo algo Passarella cuando le contaste que tenías una propuesta?
-Le dije que tenía una posibilidad de irme y él no se opuso para nada. Me comentó que la idea de él era arrancar este campeonato con un sistema diferente. Nada más, o sea...
-Te lo comunicó y lo dejó en tus manos.
-Primero lo comuniqué yo.
-Pero él no te quiso retener, es así.
-Claro, exactamente... no hay nada... tampoco había mucho para aclarar, eh... para decir. Me parecía lo más correcto tomar la decisión, de poder, de poder (lo dice dos veces) hacer una experiencia europea. Viendo cómo se presentaban las cosas me parecía lo mejor, no hubo ningún problema, nada bajo de la alfombra ni nada por el estilo para andar aclarando o diciendo nada que no tuviera nada que ver (sic).
Sin levantar el tono de voz, cara a cara, fue el momento más tenso de la charla con el Muñeco, cuando habló especialmente del Kaiser. Justamente el padrino de su hijo Nahuel, de ocho años, quien en un momento se sumó al ida y vuelta.
-¿Te fuiste mal?-No, no...
-Eras un bastión de él, desde siempre, y al final no te daba mucha importancia...
-Pero yo hice mi punto de reflexión antes de jugar con Libertad, después del Mundial, que había hecho público que era posible que no siguiera... Daniel me dijo ''Para mí sos el más importante del equipo, no te podés ir y te necesito''.
-Ahora cambió.
-Sí, bueno, pero habrá que preguntarle a él, no a mí. Ahora vieron que tenían ganas de irme, por ahí, y en todo caso no se opuso para nada a que me fuera.
-¿Hablaste con él en este tiempo?
-No, con Passarella no hablé. No hay nada. Acá estoy contento donde estoy y nada más, nada para decir al respecto.
-¿No haber jugado el súper te golpeó mucho?
-Eh... te golpea como a cualquiera que pueda jugar un clásico. No pasa por trayectoria, pasa por cuestión de rendimiento. Si te sacan por bajo rendimiento está perfecto, aunque no lo compartas. El apostó a un cambio táctico, me dijo que era el mejor jugador que tenía pero que no me podía poner en ese partido, me pareció un poco contradictorio pero lo entendía.
-¿Para vos se superponían con Belluschi?
-Prefiero no opinar porque algunos se pueden enojar... que dos jugadores de características diferentes pero con virtudes técnicas parecidas no puedan jugar en un mismo equipo, me causa gracia, pero bueno... habría que preguntarles por qué a los que opinan diferente. Eso de superponerse no lo entiendo, quiere decir que van los mismos dos hacia la misma pelota, uno atrás de otro y se chocan. No sé... eh.
-¿Pensás que lo podían seguir trabajando?
-Totalmente, pero bueno, yo con los que juegan bien me entendí siempre. Podíamos jugar mucho mejor, seguramente. Decían que yo le quitaba protagonismo y nada que ver. Me causa risa que no pudiéramos jugar juntos.
-Ahora Belluschi es el capitán. ¿Lo ves como símbolo después de tu alejamiento?
-Me parece que hoy River tiene un equipo competitivo y eso hace que la confianza que le brinda a Passarella a Belluschi sea importante. El cree que el jugador está capacitado para ocupar cierto rol y yo coincido, tiene mucho talento y lo puede demostrar. Lo que pasa es que cuando a un jugador que por ahí no está capacitado para cargar con tanto peso, si le das todo el peso el jugador no sé cómo lo puede recibir. Y River tiene... tiene muchos jugadores como para repartirse el poderío... el poderío futbolístico. Así que Fernando es un pibe muy bueno, prácticamente no habla afuera del campo. En ese sentido por ahí es mucho, pero adentro es uno de los encargados de agarrar un rol importante.
-¿No está para asumir ese rol en el vestuario?
-Eso es sabido, es un pibe que prácticamente no habla mucho. Hay diferentes personalidades, él es uno de esos tipos buenos.
Parece que en París se mueve como si andara por la Capital y está a punto de salir a cenar con su flia. Cuenta que sus dos hijos ya están en el colegio y que el tercero, de siete meses, aún ni gatea. Y sigue dispuesto a hablar. Ahora de Merlo. "Hicieron creer que lo había echado yo y es mentira", afirma.
-¿Le hiciste un planteo y se fue?
-Fue así, no hay otra. Lo que pasa es que hacer un planteo como ése, en el fútbol, es una de las cosas que no está bien vista. Si no, me quedaba de brazos cruzados y me iban a aplaudir jugara como jugara.
-¿Te equivocaste?
-No, no hice nada malo, la verdad es que yo no pensaba que iba a renunciar.
-¿Por qué hace dos años y medio que River no gana un título?
-Cuando un club está acostumbrado a ganar algo todos los años, hay que preguntarse, hay grandes signos de interrogación. Qué sé yo, faltó el plus, nos pasaron cosas en el medio. Teníamos el mejor equipo en el 2004-2005 y perdimos dos semis de Copa con un plantel muy rico. Me detengo a pensar un poco y seguramente hay varios puntos donde podés profundizar, pero tampoco quiero hacerlo.

sábado, 10 de febrero de 2007

Primer gol de Gallardo en el PSG



Hoy, el PSG le ganó al Mónaco por 4-2, y el Muñeco metió el 3-1 parcial. Justamente contra el equipo en el que jugo desde 1999 hasta el 2003. Fue su primer gol en esta etapa en Francia, y el gol nº 18 por la liga francesa en su carrera.